
✓ La Dirección de Comercio en Vía Pública les ha permitido apoderarse de paraderos, estacionamientos, banquetas y hasta de espacios para discapacitados
Francisco Javier Robles / 15 de agosto
Paraderos de autobuses, banquetas, estacionamientos públicos, y hasta espacios para discapacitados se encuentran tomados por infinidad de puestos fijos, semifijos y comerciantes ambulantes. Se trata de una “pandemia” que ha proliferado sin control en los últimos años electorales.
Con autorización de la Dirección de Comercio y Servicios en Vía Pública que encabeza Jesús Ayuso Magaña, vendedores de diferentes giros se han apoderado de estos espacios públicos indispensables para la ciudadanía.


En su gran mayoría, son comerciantes expendedores de alimentos que se localizan en colonias como en el primer cuadro de la ciudad, en avenidas principales.
Afectan considerablemente la movilidad de la ciudadanía, pues están en accesos para personas discapacitadas, camellones, banquetas, estacionamientos y paraderos de autobuses.


“Está muy mal que otorguen este tipo de permisos. Por un lado, afectan a la gente que espera su transporte y por otro lado nos afecta a los locatarios, pues nos quitan la clientela y pagando sólo mochadas, porque no pagan todo lo que nosotros pagamos”, dijo doña Etelvina, locataria de la zona de bancos de la avenida Tulum.
No podemos omitir que la autorización indiscriminada de permisos para vender alimentos y otros productos ha generado la molestia del sector empresarial, particularmente del restaurantero, que los considera competencia desleal promovida por la propia autoridad municipal.




